Elemento

Dolores del Río, la extraordinaria actriz mexicana a quien se debe en gran parte el primer Festival Internacional Cervantino, agradece a los Clubes Rotarios su presencia y colaboración al evento cultural y a la Casa Domecq, su labor que incrementa la unidad México-España, mediante el idioma universal, que es la cultura. / En la bodega de la cava del vino Domecq, Museo Cervantino donado por la Casa Pedro Domecq a Guanajuato, vemos a los señores Eduardo García Zepeda, del Club Rotario de Guanajuato, al ing. Roberto Sandoval, al licenciado Fernando Gutiérrez Ortega, tesorero general del Estado y al arquitecto Óscar Urrutia, presidente del Comité Organizador del primer Festival Internacional Cervantino.